En la actualidad, las empresas y los consumidores han adoptado una actitud de compromiso hacia el medio ambiente, a partir de los cambios climáticos y el deterioro ambiental. Por ello, diversas marcas han decidido mejorar sus productos de embalaje y envasado para su producción, hacia un consumo más responsable y ético con el entorno.
Frente a esta necesidad el uso de bolsas de polietileno se coloca como una de las principales alternativas para la mayoría de las industrias que necesitan materiales de envasado o embalaje prácticos, económicos y de alta calidad, que además se fabriquen con materiales amigables con el medio ambiente.
Entre este tipo de bolsas existen dos categorías generales: las bolsas biodegradables y las compostables. ¿Sabes en qué se diferencian y cómo pueden ayudarte a reducir tu impacto medioambiental? Entonces continúa leyendo y descúbrelo.
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Toggle¿Qué es una bolsa de polietileno biodegradable?
Las bolsas biodegradables están diseñadas para descomponerse en elementos naturales a partir de microorganismos como bacterias, hongos y enzimas. Sin embargo, el tiempo que lleva la biodegradación puede variar considerablemente según las condiciones ambientales y la composición específica de la bolsa, para una bolsa de polietileno común o una bolsa al vacío.
Entre las ventajas de una bolsa de polietileno biodegradable se encuentran las siguientes:
1.- Descomposición natural
El principal beneficio de las bolsas de polietileno biodegradables es que están diseñadas para descomponerse a partir de componentes naturales más pequeños por medio de procesos biológicos, como la acción de microorganismos. Esto puede reducir el impacto ambiental y la persistencia de los residuos plásticos en el ambiente.
2.- Menor acumulación en vertederos
Dado que estas bolsas tienen la capacidad de descomponerse más rápidamente que las bolsas de polietileno convencionales, se reduce a largo plazo la menor acumulación de residuos plásticos en los vertederos.
Esto contribuye a mitigar diversos impactos ambientales como la contaminación del suelo y el agua, la obstrucción de sistemas de drenaje y la alteración de los ecosistemas naturales.
3.- Opciones de materias primas renovables
Algunas bolsas biodegradables se fabrican a partir de materias primas renovables, como almidón de maíz o polímeros de base biológica, lo que puede reducir la dependencia de los recursos no renovables utilizados en la fabricación de plásticos convencionales y con ello, los altos índices de desechos y contaminación.
4.- Posibilidad de compostaje
Algunas bolsas de polietileno están formuladas para ser compostables, lo que significa que pueden transformarse y convertirse, bajo ciertos requisitos, en materia orgánica rica en nutrientes, ideal para ser utilizada como fertilizante, cerrando el ciclo de vida de los materiales.
¿Qué es una bolsa de polietileno compostable?
Las bolsas compostables están formuladas para descomponerse bajo condiciones específicas y controladas por mano humana como temperatura, humedad y otras variables.
Siguiendo estos requisitos es posible que este tipo de bolsas de polietileno se transforme en composta, material orgánico rico en nutrientes que puede utilizarse como fertilizante.
Otra de las ventajas de una bolsa de polietileno compostable son las siguientes:
1.- Descomposición en condiciones óptimas
Las condiciones óptimas para que la descomposición de las bolsas compostables suceda, implican la inversión de tiempo y espacio para crear un ambiente favorable que facilite el proceso, transformando los materiales de las bolsas en composta utilizable.
Por ejemplo, temperaturas entre 50°C y 65°C que aceleren la descomposición al igual que un contenido de humedad adecuado entre el 40% y el 60% y una buena circulación de aire.
Aunque pareciera complicado es relativamente sencillo alcanzar estos parámetros de descomposición a nivel industrial e incluso en la comodidad del hogar, lo que a largo plazo implica una vida mucho más sustentable.
2.- Producción a partir de materias primas renovables
Muchas bolsas compostables se fabrican a partir de materias primas renovables, como almidón de maíz o polímeros de base biológica.
Utilizar fuentes renovables puede reducir la dependencia de los recursos no renovables que se emplean en la fabricación de plásticos convencionales y elementos que más tarde se pueden reutilizar para otras funciones como la producción de energía, la fabricación de productos biodegradables o la generación de composta para fertilizar suelos agrícolas.
3.- Menor impacto ambiental a largo plazo
En condiciones de compostaje adecuadas, las bolsas compostables se descomponen en elementos naturales, lo que reduce la acumulación de desechos. Esto ayuda a mitigar la contaminación del medio ambiente y proteger la salud de los ecosistemas y la vida silvestre.
4.- Reducción de residuos plásticos
El uso de bolsas de polietileno compostables puede ayudar a reducir la cantidad de residuos plásticos que terminan en vertederos, campos, océanos y demás espacios en peligro, ya que estas bolsas están diseñadas para descomponerse más rápidamente que las bolsas de plástico convencionales.
Es importante destacar que la capacidad de una bolsa para biodegradarse o compostarse depende de diversos factores, como la composición exacta del material, las condiciones ambientales y el sistema de gestión de residuos utilizado.
Ambas opciones tienen ventajas y usos similares que contribuyen a la reducción de residuos y contaminación. La decisión de adquirir uno u otros depende de tus posibilidades.
En muchos casos, las bolsas de polietileno biodegradables y compostables incluyen aditivos que aceleran o facilitan el proceso de descomposición. Sin embargo, es esencial verificar las especificaciones del producto y seguir las recomendaciones del fabricante y las normativas locales. Sigue atento a nuestro blog para conocer más acerca de estos productos.